Lic. Evelyn Becerra
Lic. Mónica Páez
Lic. Mirna Dorzán
Ing. Jorge Olguín

Introducción

El presente trabajo analiza el comportamiento de la ocupación en la provincia de San Luis en la presente década con una mirada retrospectiva a la década anterior, a fin de relacionarla con algunas variables intervinientes y marcar sus variaciones más significativas.

En los años ’80 se producen modificaciones substanciales en el desarrollo económico de la provincia a partir de la implementación de políticas públicas que intervienen como verdadero estímulo sobre diversos factores que coadyuvan a dicho crecimiento y desarrollo socio-económico.

Algunos de esos factores están directamente relacionados con la problemática que nos ocupa. La puesta en vigencia de leyes nacionales de beneficios promocionales, inciden en algunas variables de la economía puntana, como así también se observan significativas variaciones en el comportamiento demográfico que caracterizan de manera diferente la estructura del mercado laboral provincial.

Desarrollar algunos aspectos conceptuales para alcanzar una clara demarcación entre empleo, trabajo y ocupación como así también una definición de los principales elementos que intervienen en el mercado de trabajo, se consideran necesarios como punto de partida en este abordaje.

Para el presente análisis se recurre a diversas fuentes de datos secundarios como son los informes del INDEC sobre censos nacionales y Encuesta Permanente de Hogares (EPH); el CIIE (Centro de Investigación e Información Estadística de la U.N.S.L.); la Dirección General de Planeamiento y Estadística y Censos de San Luis; el Consejo Federal de Inversiones y la FEDES (Fundación de Estudios para el Desarrollo Social), entre otros. Para una mejor interpretación de la información estadística utilizada se confeccionan cuadros y gráficos directamente relacionados con las variables de este estudio, utilizándose las definiciones que de ellas establece el INDEC a fin de posibilitar el análisis comparativo de los datos.

Principales elementos que juegan en el Mercado de Trabajo y del Empleo

Siguiendo a Alfredo Monza 1, los resultados finales que se manifiestan en el mercado de trabajo, son el producto de una red compleja de interacciones entre numerosas variables económicas. Para simplificar la interpretación, éstas se pueden concentrar en cuatro factores, cuyo comportamiento regula en forma inmediata el número y calidad de los empleos.

Estos factores pueden agruparse desde la perspectiva de la disponibilidad de mano de obra por un lado y, por el otro, en términos de los puestos de mano de obra que genera.

El primer elemento analizado desde el punto de vista de la oferta de mano de obra, es el crecimiento de la población, tanto vegetativo como migratorio.

Ahora bien, sólo una parte de aquella población trabaja o está dispuesta a hacerlo, ella constituye la Población Económicamente Activa (PEA). Este comportamiento aparece mediatizado por la tasa de actividad o de participación económica. A su vez, interesa su estudio según su composición etaria y por sexo.

El primer factor involucrado en la generación de los puestos de trabajo es el Producto Bruto Interno (PBI), que a nivel provincial se denomina Producto Bruto Geográfico (PBG). Este factor está directamente relacionado con el ritmo de formación de capital. Una tasa elevada y sostenida de crecimiento de producto es fundamental para asegurar un ritmo de generación de puestos de trabajo, compatible con la disponibilidad creciente de mano de obra.

Aquí se deben hacer dos consideraciones: en ausencia de crecimiento de la economía no hay factor que lo sustituya, en segundo lugar, la asociación entre producto y empleo se halla mediatizada por la productividad. Por ello la asociación deja de ser determinística y posee un amplio rango de variabilidad que impide que el crecimiento del producto se constituya en condición suficiente para la producción de empleo.

En síntesis, la evolución en el tiempo del volumen de la población, de su grado de predisposición a participar en el sistema productivo, del nivel de actividad al que opera este último y de las condiciones de productividad vigente constituyen los cuatro factores inmediatamente determinantes de un conjunto de resultados que se expresan en una determinada cantidad y calidad de mano de obra.

Empleo, trabajo y ocupación: aristas de una misma problemática

Uno de los obstáculos con los que nos enfrentamos permanentemente al abordar este objeto de estudio es la demarcación clara entre los conceptos: empleo, trabajo y ocupación. En principio, trabajo y ocupación desde una definición meramente operacional podrían considerarse homólogos, pero a fin de establecer la diferencia entre empleo y trabajo/ocupación adherimos al criterio expuesto por Delich que afirma: “El empleo es siempre una relación entre hombres.” 2 Es decir que se daría una relación de dependencia entre ellos en donde uno se posiciona como demandante y el otro como oferente de empleo mediatizada por una retribución (el salario). En cambio “el trabajo es una relación con la naturaleza, con los signos, con uno mismo o con otros hombres.” 3

Ya Aristóteles había definido al trabajo como “una actividad humana dirigida a un fin que el hombre cumple conociéndolo anticipadamente, en la que entre sujeto y objeto intervienen los instrumentos, que se adapta creativamente al objeto a transformar y que finalmente produce nuevas objetivaciones objetuales.4 El trabajo aparece a través de un análisis histórico con diferentes formas y motivaciones. Va desde la forma que adquiere en las sociedades primitivas, la esclavitud, la servidumbre feudal hasta la libertad de contratación en el capitalismo con sus innumerables variaciones.

En las sociedades primitivas el trabajo no tenía una motivación de ganancia. La costumbre, la ley, la magia y la religión contribuyeron para inducir al individuo a obedecer reglas de conducta que aseguraron su inserción en el sistema económico de una comunidad dada.5

Las sociedades, durante varios siglos, tuvieron un sistema económico subsumido al sistema social. La actividad económica era secundaria en esas sociedades. En estas comunidades, cuyo origen es dificil de fechar, el trabajo estaba naturalizado en la sociedad para asistir a las necesidades de los miembros de la familia y de la comunidad o de las tribus a partir de modelos de distribución.

La configuración de la demanda social va cambiando a través del tiempo cuando aparecen nuevas formas de organización económica en la sociedad y ésta deja de ser una actividad secundaria para convertirse en actividad estructurante de las sociedades constituyéndose entonces el trabajo como mercado de trabajo frente a la necesidad de la industria de disponer de mano de obra y de los trabajadores de obtener un salario para vivir. El trabajo es entonces una constante y el empleo es una variación histórica, 6 lo que hace imprescindible la demarcación entre ambos conceptos por cuanto se utilizan los términos desocupación como desempleo y viceversa.

A partir de la segunda mitad del presente siglo el empleo, organizó ideológicamente la sociedad, pero actualmente esta forma histórica del empleo está en crisis. la sociedad del empleo está en crisis “una sociedad en la cual los puestos de trabajo son la medida y el medio para la mayor parte de las cosas. Una sociedad del empleo, genera su riqueza a través de los puestos de trabajo, cuanto mayor sea el número de personas que trabajan de una manera formalmente organizada, mayor será la riqueza transferible, pues lo que gana una persona en su trabajo, le permite adquirir lo que produce otra. En una sociedad de pleno empleo, el puesto de trabajo es la vía que tiene la sociedad de distribuir la riqueza entre sus habitantes y es la fuente de una gran parte del significado de sus existencias.” 7

Los cambios en el mercado de trabajo y el empleo. Una mirada desde lo global y en Argentina

Como consecuencia de la Gran Depresión aparece el estado Keynesiano, regulando el ciclo económico y evitando las fluctuaciones dramáticas del proceso de acumulación de capital, surgiendo sus instituciones por determinantes económicos. Una institución central del Keynesianismo es el pleno empleo, que aún cuando acarrea beneficios para el trabajador como una situación de menor competencia y una mayor capacidad de negociación, responde fundamentalmente a una lógica de producción: productividad y rentabilidad económica. Este período constituyó la etapa más exitosa del capitalismo, tanto en la producción como en la mejora de las condiciones de vida de la sociedad. Durante los años setenta los principales indicadores económicos comienzan a mostrar una cierta recesión en materia de producción, productividad, empleo y estabilidad de precios. La estrategia conservadora para superar la crisis de acumulación descansa fundamentalmente en recortar el poder de los asalariados para presionar una distribución del ingreso a su favor y para ello era necesario desenterrar los mecanismos tradicionales del mercado.8 El desempleo, la reducción salarial, y la abstinencia de instrumentos de política económica aparecen para permanecer por un período indefinido.

La estabilidad económica comenzada en Argentina en 1991 permitió detener la inflación y hacer crecer la economía. La revaluación real del peso, sumada a la disminución de la presión arancelaria, afectó negativamente la competitividad de la industria nacional. En general, las empresas debieron realizar importantes adecuaciones para reducir sus costos. A fines de 1994, se produjo un quiebre en la tendencia creciente del nivel de actividad: la crisis mexicana mostró la fragilidad del crecimiento basado en la entrada de capitales y uno de los impactos más preocupantes de la recesión recayó sobre las cuentas fiscales. Además, cabe señalar que el proceso de privatizaciones llevado a cabo durante ese período se efectuó aceleradamente y respondió fundamentalmente a la necesidad de generar recursos para equilibrar las cuentas externas y fiscales.

Los primeros años de expansión de la economía fueron acompañados de un significativo aumento de la ocupación y simultáneamente de un crecimiento de la tasa de actividad. Sin embargo, la ocupación total dejó de crecer en 1993 y mostró una fuerte reducción a partir de mediados de 1994. Por lo tanto desde 1993 el desempleo supera los niveles históricamente conocidos en el país, elevándose en mayo de 1995 al 18,6%, manteniéndose hasta el presente en cifras preocupantes. 9

La provincia de San Luis

Aquí se propone contextualizar el análisis de la situación Ocupacional de San Luis, a partir de una mirada global a las variables que inciden en el comportamiento del mercado de trabajo en la década del 80 y parte de lo que va de la presente. Este fue un período muy especial para la vida económica de la provincia, ya que a fines de 1982 entró en vigencia la Ley Nacional 22702, que otorgó a la provincia de San Luis y a La Rioja, un conjunto de beneficios promocionales que anteriormente la ley 22021 había concedido a Catamarca.

Estos beneficios, principalmente de carácter impositivo, tenían sus antecedentes ya que anteriormente, en la Ley 20560, se otorgaban bondades impositivas a quienes radicaran industrias en estas tierras. Su complejo y extenso proceso burocrático -la autoridad de aplicación era el gobierno nacional- entorpecía el cumplimiento de su objetivo de constituirse en un instrumento de desarrollo económico.

La ley 22702 trajo consigo dos aspectos que significaron la principal herramienta de construcción de legitimidad, fundada en la eficacia del flamante gobierno democrático.

El primero de ellos, era la novedad en el tratamiento del beneficio del I.V.A. a través del concepto de liberación; la totalidad de la alícuota se convertía en utilidad para la empresa radicada. Si bien este beneficio se complementaba con otras exenciones y diferimientos sobre varios tributos nacionales -tanto para la empresa beneficiada como para el inversor en ella- era el tratamiento del I.V.A. el factor preponderante de la fuerte atracción hacia la tierra prometida.

La otra -y muy significativa diferencia con la ley anterior- fue la designación como autoridad de aplicación a los gobiernos provinciales, para los proyectos de hasta cierto monto. La “habilidad técnica” posibilitó -vía desdoblamiento de los que superaban esa magnitud- pasar prácticamente todos los decretos de aprobación de los proyectos por la órbita provincial.

Los resultados de este proceso pueden visualizarse a partir del comportamiento que sufrieron las siguientes variables.

Producto Bruto Geográfico (PBG)

El primer aspecto que nos permite ver el proceso de cambio económico de la provincia de San Luis, es la Serie Anual del PRODUCTO BRUTO GEOGRÁFICO 10, para el período 1980-1991. Al analizar la estructura y magnitud del mismo al comienzo de la serie y su evolución hasta 1993, puede advertirse un desplazamiento desde las características asignables a un tipo de sociedad preindustrial hacia una de tipo industrial.

Según se consigna en el cuadro siguiente, se observa un significativo crecimiento del Producto Bruto Geográfico Provincial, generado por un extraordinario crecimiento del sector industrial, acompañado además de una sensible expansión, al menos en algunos subsectores del sector terciario. Se puede mencionar entre ellos, el transporte y los medios de comunicación, los servicios directamente o indirectamente vinculados a la actividad industrial, la actividad financiera y las diversas actividades profesionales.

SERIE ANUAL DE PRODUCTO BRUTO GEOGRAFICO DE LA PROVINCIA DE SAN LUIS
VALOR AGREGADO A PRECIOS CONSTANTES DE 1986 EN PESOS

Grandes divisiones

1980

1981

1982

1983

1984

1985

1986

1987

1988

1989

1990

1991

1992

1993

Agropecuario

9476

9436

10173

10394

11160

10335

7965

7232

7737

6556

6941

6834

6901

6957

Minería

3627

3664

2629

2239

2651

2472

2832

2937

3398

2927

2479

2860

4525

4612

Industria

4947

5806

8655

7905

10529

27333

55228

103794

129410

119265

102303

109101

115711

113661

Electricidad, Gas

588

645

712

766

799

829

919

1214

1560

1502

1439

1693

2034

2245

Construcción

4181

5777

6148

5834

4069

5746

7560

6882

8402

8326

5606

6069

6895

9761

Comercio

5438

5647

5271

5204

5099

5816

6777

6950

8248

8444

7445

9589

8450

10848

Transp.y Comun.

1277

1416

1533

1492

1724

2345

3354

4881

5556

5473

4593

5639

5999

6404

Establecimiento

9822

10327

10352

11148

12727

13127

14103

14902

15173

14996

16081

17631

19032

19484

Serv.Comunal

8530

8300

8484

9053

10761

11161

12841

14204

14897

15889

16166

17298

19032

19936

Total

47886

51018

53957

54036

59520

79166

111579

162995

194381

183377

163052

176714

188579

193908

Fuente: Dirección General de Planeamiento y Estadística y Censos. Provincia de San Luis – Consejo Federal de Inversiones

Según Cuentas Nacionales, incluye ajuste por empleo

Año 1980. Situándonos en la estructura del P.B.G. provincial del año 1980, se advierte que la participación relativa del sector industrial en el mismo, alcanzaba escasamente el 10% del total, ocupando el segundo lugar el sector primario (sectores agropecuario y minero) en algo menos del 30%.

Esto permite suponer una sobreterciarización, pensando que la voluminosa participación (60%) de este último sector no debe haber sido causado por las demandas de los dos anteriores, sino precisamente por su incapacidad de absorber mano de obra.

Su evolución. El P.B.G. provincial cuadruplicó su valor durante el período señalado, verificándose desde 1985 a 1988 los años de crecimiento más acelerado.

Si se analiza el comportamiento desagregado a nivel de grandes divisiones, se observa claramente la naturaleza del cambio producido.

Mientras que el sector agropecuario descendió en un treinta por ciento y el sector minero osciló levemente sobre los mismos guarismos iniciales -mostrando un tímido aumento sobre los dos últimos años-, el sector industrial multiplicó por veinte su valor de partida de la serie, convirtiéndose obviamente en el principal sector de generación de riqueza provincial.

El resto de los sectores sufrieron expansiones superiores al 100%, pero no alcanzaron -excepto la división “Electricidad, gas y agua”- al comportamiento general. Fue el sector industrial el protagonista gravitante del vertiginoso crecimiento del P.B.G.

P.B.G. per cápita. Acompañado por el relativamente escaso tamaño poblacional de la provincia, el P.B.G. per cápita 11 también movió rápidamente sus cifras de modo ascendente, superando al promedio nacional a partir de 1986 y manteniéndose por encima del mismo hasta el final de la serie. Esta situación se visualiza en el cuadro siguiente.

ESTIMACIONES DEL PRODUCTO BRUTO POR HABITANTE EN PESOS CORRIENTES
Comparativo Nación – Provincia de San Luis

Población

Población

PBG San Luis

P.B. Nación

PBG/Hab.

PBG/Hab.

Años

Provincial

Nacional

Corriente

Corriente

San Luis

Nación

Estimada

Estimada

En Pesos

en M.Pesos

en Pesos

en Pesos

1980

214416

27949480

16746

3840

0,0001

0,0001

1981

220098

28343210

33902

7474

0,0002

0,0003

1982

225932

28742526

107900

21852

0,0005

0,0008

1983

231925

29147548

510129

109500

0,0022

0,0038

1984

238083

29558398

4544789

790920

0,0191

0,0268

1985

244414

29975204

41366690

5305000

0,1692

0,1770

1986

250924

30398096

98716,6

9984,1

0,4

0,3

1987

257622

30827208

461468,9

23332,3

1,8

0,8

1988

264515

31262679

2553670,1

111062,0

9,7

3,6

1989

271612

31704650

61095496,9

32440450,0

224,9

102,3

1990

278924

32153269

931017348,0

689222740,0

3337,9

2143,6

1991

286458

32608687

2439294039,3

1808979720,0

8515,4

5547,5

1992

294226

33071059

18071508563,0

2266375980,0

9540,8

6853,0

1993

302239

33540546

31269553651,0

2575970000,0

10346,0

7680,2

Nota: Producto Bruto de la Provincia de San Luis y Nación no incluye ajuste por empleo
1993 Nacional y Provincial datos provisorios
Fuente: D.G.P.E. y C.

Como consecuencia de lo expresado anteriormente, la estructura -a nivel de grandes divisiones- del P.B.G. de 1993, mostraba al sector industrial apropiándose del 58% del total y al sector agropecuario descendiendo a valores insignificantes. Las divisiones correspondientes al sector terciario -a pesar de su significativa expansión durante el período- cedieron participación en función del fenómeno industrial.

Comportamiento demográfico

El capital, como factor de producción, exige el concurso de la fuerza de trabajo en la operación del proceso productivo y ésta se desplaza de modo muy dinámico hacia donde se asienta el capital. Las migraciones internas constituyen, pues, una consecuencia inexorable de un proceso de desarrollo económico, particularmente cuando éste se produce en una región poco industrializada y con notable aceleración. Debido a ello el comportamiento demográfico en la provincia es otro factor relevante de estudio.

San Luis fue históricamente una provincia expulsora de habitantes, ya que presentó tasas intercensales significativamente inferiores a las medias nacionales: 2,1 por mil; 3,9 por mil; 5,1 por mil en los períodos 1947/1915; 1960/1947; y 1970/1960 respectivamente, mientras que a nivel nacional durante todo ese período rondaron entre el 15 y 20 por mil. 12

Ya la tasa intercensal durante el decenio 1980/1970 registró un aumento importante (15,6%o) pero aún inferior a la tasa media nacional (17,9%o). Lo realmente significativo fue el crecimiento del período intercensal 1991/1980, donde nuestra provincia registra una tasa de crecimiento anual del 27,8%o, cuando la misma a nivel nacional asciende a un 14,7%o.

Este acelerado crecimiento está configurado por el cambio de signo del saldo migratorio, que vino a sumar al crecimiento vegetativo de la provincia por primera vez en su historia.

Densidad poblacional. También se modificó la estática relación población/superficie, es decir, movió el guarismo de densidad poblacional del 2,3 que presentaba por los años ‘60 a 3,7 habitantes por Km2. No alcanza, sin embargo a modificar la circunstancia de seguir siendo San Luis una de las provincias más despobladas del país.

Migración intraprovincial. Este análisis a nivel global, presenta un comportamiento heterogéneo al ser desagregado dentro del territorio provincial. Muy distinta suerte corrieron los nueve departamentos en que se divide. Así, se observa que los saldos migratorios positivos más altos lo lograron los Departamentos Capital y Pedernera (25,7% y 18,5%). A su vez estas cifras relativas adquieren mayor importancia, ya que sus bases de población eran además en 1980, las más importantes de la provincia. Sólo estos dos departamentos concentran el 74% de la población provincial.

Este último dato constituye una alerta si se considera que el desarrollo implica un crecimiento integral y armónico de todas las regiones y de todos los sectores.

Las migraciones internas están, además, muy relacionadas con los denominados “trasvases sectoriales”, entre los que se destacan en forma relevante aquellos que tienen como origen el sector agrario y como destino el sector industrial. Tales trasvases sectoriales determinan distribuciones porcentuales de la población activa por ramas de actividad, que facilitan la clasificación de un país según su escala o situación respecto del desarrollo económico.

La expulsión migratoria de los Departamentos Dupuy (-14,1%), Ayacucho (-15,4), Belgrano (-34,15%), San Martín (-24,9%) y Pringles (-9,8%), ha significado una transferencia de personas dedicadas a actividades principalmente agrícolo-ganaderas hacia el sector manufacturero, en calidad de mano de obra no calificada.

Población urbana y rural. La población urbana y rural del aglomerado San Luis y El Chorrillo, durante los últimos cuatro censos, muestra el siguiente comportamiento:

Población de San Luis
(en porcentajes)

Año

Población Urbana

Población Rural

1960

51,7

48,3

1970

57,3

42,7

1980

70,0

30,0

1991

81,1

18,9

Estas cifras corroboran contundentemente los trasvases sectoriales y la migración intraprovincial mencionada.

Relación entre crecimiento poblacional y crecimiento del la P.E.A. La relación entre estas dos variables muestra un aspecto interesante de este proceso de cambio ocurrido. El crecimiento poblacional del último período intercensal fue del 33,5% pero el crecimiento de la población económicamente activa fue del 62% 13, es decir que esta última duplicó al incremento poblacional, ayudándonos a comprender la composición y las causas de la inmigración provincial en la década estudiada.

San Luis y El Chorrillo
Población Económicamente Activa, Ocupados y Desocupados, en valores absolutos

Ondas

P.E.A.

Ocup.

Desoc.

1980 (m)

23990

23201

789

1980 (o)

24759

24264

495

1981 (m)

26454

25798

656

1981 (o)

25020

24504

516

1982 (m)

25193

23778

1415

1982 (o)

24421

23113

1308

1983 (m)

24812

23932

880

1983 (o)

25037

24147

890

1984 (m)

24929

23713

1216

1984 (o)

26307

25172

1135

1985 (m)

27026

25934

1092

1985 (o)

27514

26627

887

1986 (m)

32147

30484

1663

1986 (o)

32019

30582

1437

1987 (m)

32127

30986

1141

1987 (o)

34009

32725

1284

1988 (m)

32319

31055

1264

1988 (o)

39097

37709

1388

1989 (m)

39095

36286

2809

1989 (o)

38123

36286

1837

1990 (m)

38851

37024

1827

1990 (o)

40938

39051

1887

1991 (m)

38962

36790

2172

1991 (o)

40373

38245

2128

1992 (m)

41784

39966

1818

1992 (o)

44059

41118

2941

1993 (m)

43714

40521

3193

1993 (o)

46671

42569

4102

1994 (m)

45240

41827

3413

1994 (o)

47067

43848

3219

1995 (m)

48834

43805

5029

1995 (o)

52121

46713

5408

1996 (m)

52773

46041

6732

1996 (o)

52593

48113

4480

1997 (m)

54548

48102

6446

Nota: (m) mayo – (o) octubre
Fuente: Encuesta Permanente de Hogares, a mayo/octubre de cada año

El análisis de la situación ocupacional en la provincia de San Luis

La primera aproximación al comportamiento de la situación ocupacional en la provincia de San Luis, a partir de los indicadores globales elaborados por el I.N.D.E.C. a través de la Encuesta permanente de Hogares, posee los siguientes rasgos fundamentales, correspondientes al aglomerado San Luis y El Chorrillo:

  • Tasa de desocupación abierta: La expresión negativa más extrema de la situación laboral, efectuado un seguimiento desde 1982 a 1996 (quince años), ha tenido durante todo el período tasas inferiores al promedio nacional. Durante el período 1982/90 sus valores oscilaron entre el 3,2 y el 5,4%, manteniendo prácticamente constantes sus valores mientras que la tasa del promedio nacional subía lenta pero sostenidamente, ubicándose en los últimos años del decenio por encima del 7%. A comienzos de la década del noventa la tasa de desocupación sanluiseña comienza a subir de manera relativamente contenida al principio para saltar al 10,7 en 1995 y al 12,7 en mayo de 1996. En comparación con el promedio nacional, se advierte un comportamiento más abrupto por parte de este último, a punto que llega en Mayo de 1995 al 18,4% y sigue muy alto hasta el presente con cifras que rondan el 17%. En una primera síntesis, podemos decir que San Luis ha tenido históricamente una tasa de desocupación inferior al promedio nacional, que ha acompañado al mismo en su tendencia, pero aumentando la brecha que los separa a partir de 1993.

Tasas de desocupación
(Ondas Octubre, excepto 1997)

1982

1983

1984

1985

1986

1987

1988

1989

1990

1991

1992

1993

1994

1995

1996

1997

San Luis y El Chorrillo

5,4

3,6

4,3

3,2

4,5

3,8

3,6

4,8

4,7

5,3

6,7

8,9

6,7

10,4

8,5

11,8

Total aglomerados

4,6

3,9

4,4

5,9

5,2

5,7

6,1

7,1

6,3

6,0

7,0

9,3

10,2

16,6

17,3

16,1

Aglom. del interior

6,0

5,8

6,0

7,5

6,5

6,6

6,8

7,2

6,7

7,0

7,6

8,7

10,8

15,5

15,0

14,9

  • Tasa de subocupación: Si se analiza esta tasa durante el mismo período 1982-1996, se observa un fuerte crecimiento del indicador, particularmente durante los últimos años. Durante la década de los ochenta fue oscilando entre tasas del orden del 3% al 7% sin un comportamiento muy definido; por ejemplo la menor tasa del período se produce en 1983 y la mayor en 1984.

Por otra parte, esta evolución tampoco acompañó el comportamiento de la tasa de desocupación. Durante los primeros años de la década del noventa se mantiene fluctuando alrededor del 7%, para subir abruptamente los dos últimos años, a punto de llegar al 14,8% en octubre de 1996. Este valor se desagrega en subocupación demandante 10,4% y subocupación no demandante 4,4%.

Tasas de subocupación
(Ondas Octubre, excepto 1997)

1982

1983

1984

1985

1986

1987

1988

1989

1990

1991

1992

1993

1994

1995

1996

1997

San Luis y El Chorrillo

4,6

3,4

8,5

4,6

7,6

7,9

4,5

5,5

6,5

7,0

7,0

7,2

7,5

9,7

14,8

12,1

Total aglomerados

6,4

5,9

5,9

7,1

7,4

8,5

8,0

8,6

8,9

7,9

8,1

9,3

10,5

12,5

13,6

13,2

Aglom. del interior

7,7

8,0

8,0

7,9

9,5

9,6

9,0

9,3

10,4

9,4

9,4

9,5

11,4

12,4

13,1

13,8

  • Tasa de actividad: La tasa provincial se ubica también por debajo de la tasa del total de los aglomerados del país, pero con un comportamiento bastante similar a la tasa de actividad del interior del país. Este indicador ha ido consolidándose alrededor del 38% al final de la serie en estudio, habiendo partido de tasas del orden del 33 y 34% a principio de los ochenta.

Tasas de actividad (Ondas Octubre, excepto 1997)

1982

1983

1984

1985

1986

1987

1988

1989

1990

1991

1992

1993

1994

1995

1996

1997

San Luis y El Chorrillo

34,1

33,0

33,9

34,6

37,3

37,2

38,1

37,1

38,1

38,0

38,1

39,8

39,8

37,9

37,3

38,3

Total aglomerados

38,5

37,3

37,9

38,2

38,7

38,9

39,4

39,3

39,0

39,5

40,2

41,0

40,8

41,4

41,9

42,1

Aglom. del interior

37,4

36,5

36,5

37,1

36,9

37,3

37,6

37,0

36,9

37,6

38,1

37,6

37,6

38,0

37,8

38,6

  • Tasa de empleo: tomando todas las ondas de mayo a octubre desde 1990 a 1996, muestra un comportamiento estable alrededor del 36% en los primeros tramos para luego descender al 35% en 1995 y fluctuar entre el 33,4 y 34% en 1996. 1997 ratifica su posicionamiento en baja. La tasa manifiesta un comportamiento por debajo del total de aglomerados del país, pero mayor al del total de aglomerados del interior.

Tasas de empleo (Ondas Octubre, excepto 1997)

1990

1991

1992

1993

1994

1995

1996

1997

San Luis y El Chorrillo

36,3

36,0

35,5

36,2

37,1

34,0

34,1

33,7

Total aglomerados

36,5

37,1

37,4

37,1

35,8

34,5

34,6

35,3

Aglomerados del interior

34,4

35,0

35,2

34,3

33,5

32,1

32,1

32,8

Tomadas las cifras en valores absolutos la situación muestra un incremento del número desocupados en el período 1983-1997 del 624% (890 desocupados en 1983, 6446 en 1997). Durante el mismo período la cantidad de ocupados escasamente se duplicó dentro del marco de un crecimiento poblacional del 87,9%.

Evolución aglomerado San Luis y El Chorrillo

Poblac. Total

Varones

Mujeres

P.E.A.

P.N.E.A.

Ocup.

Desoc.

Oct-83

75840

35220

40620

25037

50803

24147

890

May-84

76107

35052

41055

24929

51178

23713

1216

Oct-84

26307

25172

1135

May-85

78481

36335

42146

27026

51455

25934

1092

Oct-85

79592

37851

41741

27514

52078

26627

887

May-86

86343

32147

30484

1663

Oct-86

85847

40583

45264

32019

53772

30582

1437

May-87

89633

43237

46396

32127

57478

30986

1141

Oct-87

91313

44197

47116

34009

57304

32725

1284

May-88

87908

42355

45553

32319

55589

31055

1264

Oct-88

102649

49793

52856

39097

63552

37709

1388

May-89

102171

50184

51987

39095

63076

36286

2809

Oct-89

102762

50213

52549

38123

64639

36286

1837

May-90

105095

52111

52984

38851

66244

37024

1827

Oct-90

107169

53657

53512

40938

66231

39051

1887

May-91

105756

52106

53650

38962

66794

36790

2172

Oct-91

106343

51522

54821

40373

65970

38245

2128

May-92

112051

54778

57273

41784

70267

39966

1818

Oct-92

115530

56015

59515

44059

71471

41118

2941

May-93

113210

54460

58750

43714

69496

40521

3193

Oct-93

116943

56550

60393

46671

70272

42569

4102

May-94

114138

56268

57870

45240

68898

41827

3413

Oct-94

118059

57797

60262

47067

70992

43848

3219

May-95

126479

62705

63774

48834

77645

43805

5029

Oct-95

136379

66889

69490

52121

84258

46713

5408

Abr-96

137903

67426

70477

52773

85130

46041

6732

Oct-96

140831

68675

72156

52593

53242

48113

4480

Abr-97

142520

68771

73749

54548

87972

48102

6446

A octubre de 1996 la situación ocupacional del aglomerado San Luis y El Chorrillo, desagregada por sexo y edad es la siguiente:

Mujeres

POBLACION ECONOMICAMENTE ACTIVA

Años

Ocupados

Desocupados

Total

15 a 19

79,86

20,14

100

20 a 24

80,12

20,18

100

25 a 29

89,02

10,98

100

30 a 39

94,81

5,39

100

40 a 49

92,31

7,69

100

50 a 59

96,44

3,56

100

60 a 69

100,00

0,00

100

70 y más

100,00

0,00

100

 

Varones

POBLACION ECONOMICAMENTE ACTIVA

Años

Ocupados

Desocupados

Total

15 a 19

81,95

18,05

100,00

20 a 24

86,27

13,73

100,00

25 a 29

92,72

7,28

100,00

30 a 39

92,86

7,14

100,00

40 a 49

93,36

6,64

100,00

50 a 59

95,90

4,10

100,00

60 a 69

89,51

10,49

100,00

70 y más

100,00

0,00

100,00

Las tablas y el gráfico precedentes muestran que San Luis no escapa a la situación general del país, en lo referente a que los jóvenes y las mujeres son quienes están más perjudicados por el problema.

Esta provincia aparece en sus rasgos fundamentales en una situación de vulnerabilidad relativa menor a la de una buena parte del resto de las provincias. Sin embargo una mirada más detenida permite visualizar que La Encuesta Permanente de Hogares, al tomar sólo las mediciones en la ciudad Capital, muestra el rostro más presentable de la situación ocupacional de la provincia. La radicación industrial determinó un proceso de significativa concentración en las dos ciudades principales de la provincia: San Luis y Villa Mercedes.

En la mayoría de las localidades del interior la situación ocupacional es más precaria que en la Capital de la provincia, a raíz de la crisis de las economías regionales, la disminución de servicios asistenciales del estado y la privatización de empresas públicas especialmente el ferrocarril.

Situación del interior de la provincia

Coincidiendo con el desarrollo de la primera onda de la Encuesta Permanente de Hogares de 1996, se efectuó un Relevamiento censal poblacional y ocupacional en la ciudad de Justo Daract14, una localidad de aproximadamente 9000 habitantes, distante a 140 km. de la ciudad de San Luis. En él puede apreciarse la situación especifica de la localidad, y a partir de la cual, pueden realizarse comparaciones con los resultados obtenidos en el mismo momento en la ciudad Capital.

El siguiente cuadro comparativo muestra los principales indicadores en cada caso:

Cuadro comparativo San Luis – Justo Daract
Abril / Junio de 1996

 

 

 

 

Justo Daract

 

San Luis

 

Tasa de desempleo

 

30.99

 

12.75

 

Tasa de desempleo femenino

 

40.23

 

16.22

 

Tasa de desempleo masculino

 

25.30

 

10.77

 

Tasa de Empleo

 

25.27

 

33.39

 

Tasa de empleo femenino

 

16.31

 

22.79

 

Tasa de empleo masculino

 

34.63

 

44.45

 

Tasa de Actividad

 

36.62

 

38.27

 

Tasa de actividad femenina

 

23.65

 

27.21

 

Tasa de actividad masculina

 

50.18

 

49.82

 

Composición por sexo: Femenino

 

51.09

 

51.11

 

Composición por sexo: masculino

 

48.91

 

48.89

La tabla muestra la diferencia significativa en las tasas de desocupación de las dos localidades: la de Justo Daract es dos veces y media mayor que la de la ciudad de San Luis. Deteniendo la mirada en la desagregación por sexo, se advierte que el problema repercute más intensamente en las mujeres. Si bien esta situación es coincidente en ambas localidades, adquiere mayor importancia en la localidad menor dada la significación de la cifra.

Otro trabajo realizado en diciembre de 1996 15 efectuó un relevamiento en diez localidades de la provincia de San Luis y la muestra se compuso de 1000 unidades observacionales. Su información resulta significativa dado su tamaño y distribución espacial.

Como limitación debe advertirse que la población en estudio parte de los 18 años, lo que deja sin analizar la porción de la P.E.A. que va de los 15 a los 17 años. Se trabaja entonces con la información correspondiente sólo a los jefes de hogar, donde la incidencia de ese grupo estario es muy pequeña.

Las localidades relevadas fueron: Villa Mercedes, San Luis, Justo Daract, Merlo, Santa Rosa, Tilisarao, Concarán, La Toma, Quines y San Francisco.

Tabla Nº 1
Distribución de los jefes de hogar de la provincia de San Luis
por condición de actividad
(Población mayor o igual a 18 años)

Condición de Actividad

 

Porcentaje

 

Total de la PEA (%)

Trabaja

71.2

89.8

Desocupado

8.1

10.2

Subtotal P.E.A.

79.3

100.0

Subtotal PnoE A

20.7

Total

100.0

El porcentaje que representan los desocupados jefes de hogar dentro de la población económicamente activa es el 10,2 que contrasta con el de la E.P.H. de la ciudad capital que asciende a 6,17 según se consigna en la tabla siguiente.

Tabla Nº 2
Distribución de los jefes de hogar de San Luis y El Chorrillo
por condición de actividad, discriminados por sexo
EPH OCTUBRE 1996

Condición de Actividad

 

Mujeres

 

Varones

 

%

 

Porcentaje de la PEA

Trabaja

46,91

78.99

72.43

93.83

Desocupado

3,69

5.03

4.76

6.17

Subtotal P.E.A.

50.60

84.02

77.19

100.0

Subtotal PnoE A

49.40

15.98

22.81

Total

100.00

100.00

100.00

Tabla Nº 3

Distribución de los jefes de hogar de la provincia de San Luis
por condición de actividad según localidades
Población mayor o igual a 18 años

Condición de Actividad

 

San Luis

 

Villa Mercedes

Justo

Daract

 

Resto de la Provincia

Trabaja

76.0

69.0

47.0

69.2

Desocupado

6.7

7.0

20.0

10.2

Subtotal P.E.A.

82.7

76.0

67.0

79.4

Ama de casa

2.0

2.0

3.0

2.8

Estudiante

2.7

0.0

1.0

0.5

Jubilado

12.6

20.5

29.0

16.5

Rentista

0.0

0.5

0.0

0.8

Ns./Nc

0.0

1.0

0.0

0.0

Subtotal Pno E. A.

17.3

24.0

33.0

20.6

Total

100.0

100.0

100.0

100.0

La tasa de actividad de los jefes de hogar es mayor en San Luis que en el resto de las localidades. El caso extremo lo representa Justo Daract, que como contrapartida tiene el mayor porcentaje de jubilados (en realidad aquí también se incluyen las pensiones, entre ellas las pensiones graciables) propias de una localidad donde se ha desmantelado buena parte de la actividad productiva.

Tabla Nº 4
Distribución de la Población Económicamente Activa
de los jefes de hogar, según localidades
(Población mayor o igual a 18 años)

Condición de Actividad

 

San Luis

 

Villa Mercedes

Justo

Daract

 

Resto de la Provincia

Trabaja

91.90

90.79

70.15

87.16

Desocupado

8.10

9.21

29.85

12.84

Total P.E.A.

100.00

100.00

100.00

100.00

Síntesis

A partir de 1980 comienza a crecer el P.B.G. de la provincia, generado por un extraordinario crecimiento del sector industrial. Al comienzo del período estudiado la participación relativa del sector alcanzaba un 10% para dibujar su pico máximo de crecimiento en el período ’85-’88, multiplicando por veinte su valor de partida de la serie, convirtiéndose de ésta manera en el principal sector de generación de riqueza de la provincia.

En 1993 la estructura del PBG mostraba al sector industrial con una participación del 58% del total, al sector agropecuario descendiendo a valores insignificantes y al sector terciario ubicado por debajo del fenómeno industrial a pesar de su significativa expansión.

Como consecuencia de lo expuesto precedentemente, se observa un fuerte desplazamiento de la fuerza de trabajo hacia el lugar de asentamiento del capital, originando movimientos migratorios acelerados lo que produce modificaciones en el mercado laboral. Durante el período intercensal ’80-’91 se registra una tasa de crecimiento anual del 27.8% superando ampliamente la tasa nacional que asciende a 14.7%.

Este comportamiento poblacional se presenta de manera totalmente heterogénea al observar su distribución territorial al interior de la provincia, siendo solamente los departamentos Capital y Pedernera, más específicamente sus ciudades cabeceras, quienes absorben mayor cantidad de gente y esto estaría relacionado también con el tamaño de los parques industriales que se conforman en cada una de ellas. Los departamentos mencionados concentran el 74% de la población de la provincia.

Las migraciones intraprovinciales están además muy relacionadas con los denominados “trasvases sectoriales” principalmente desde el sector agrario al sector industrial.

Resulta altamente significativo observar el comportamiento conjunto de las variables “crecimiento poblacional” y “crecimiento de la P.E.A.”. El crecimiento poblacional para el último período intercensal fue del 33.5% pero el crecimiento de la P.E.A. alcanza el 62%, lo que indicaría que el aumento demográfico migratorio respondería en principio al aumento del número de personas dispuestas a participar en el mercado de trabajo, constituyéndose ésto en uno de los principales motivos del relativamente reciente asentamiento poblacional.

En relación a la situación ocupacional, se puede decir que San Luis ha tenido históricamente una tasa de desempleo inferior al promedio nacional pero ha acompañado al mismo en su tendencia, aumentándose la brecha a partir de 1993. Con respecto a la tasa de subocupación se advierte que en los dos últimos años aumenta bruscamente, alcanzando su pico máximo en octubre de 1996, 14.8%.

La tasa de actividad en la provincia es inferior a la del total de los aglomerados del país, pero superior a la de las provincias del interior. Este indicador ha ido consolidándose al final de la serie alrededor del 38%.

La tasa de empleo se ubicaría aproximadamente en el 36% en los primeros años de la presente década para situarse en 1996 entre el 33 y 34%, marcando una tendencia en descenso.

Los índices expuestos han sido seleccionados de la información estadística que publica el INDEC, responsable del relevamiento de la E.P.H. que nos proporciona información de los aglomerados construídos, considerando que los resultados que corresponden a nuestra provincia no son representativos del ámbito geopolítico de la misma. Esta severación estaría corroborada al comparar la situación ocupacional de San Luis Capital y El Chorrillo con otras mediciones llevadas a cabo en algunas de las localidades sanluiseñas más pequeñas, afectadas o por el proceso privatista o por el quiebre de las economías regionales, en las cuales el índice de desocupación es significativamente superior al provincial, agravándose esta situación por las escasas posibilidades de revertir a corto plazo la desactivación económica acaecida.

A modo de reflexión

Nuestro interés por estudiar la situación ocupacional en la provincia derivó de la necesidad de conocer el comportamiento de este aspecto tan fundamental no sólo para la economía de la provincia sino también para la vida cotidiana de sus habitantes y que, hasta lo que hemos podido saber, no existen otros trabajos de esta naturaleza, al menos a disposición de la ciudadanía.

A poco de comenzar pudimos comprobar la dificultad que conlleva avanzar en esta temática desde el interior del país, o al menos en nuestra región, ya que no se dispone de información estadística producida en la provincia, y sólo se cuenta con la que brinda el I.N.D.E.C..

Debe tenerse presente que, a diferencia de lo que sucede en Capital Federal y Gran Buenos Aires, donde esa institución avanza en el análisis de las variables intervinientes de la encuesta, sobre el interior del país sólo brinda la información básica en estado crudo.

En lo que concretamente atañe al aglomerado San Luis y El Chorrillo, una primera mirada a través de la información suministrada por el organismo precitado, induce a suponer que en términos relativos, San Luis, está en condiciones menos problemática que otras provincias. Pero si se hace abstracción del análisis comparativo y se miran las cifras tal cual son, un porcentaje de casi el 12% de desocupación abierta no es un dato menor, especialmente si a ella se le suma un porcentaje de subocupación del 12%. Esto es casi llamativo, sobre todo si a esos resultados se los contextualiza en un período de muy alto crecimiento económico, verificado a partir de la cuadruplicación del P.B.G. durante el período en estudio.

Para ampliar la perspectiva al ámbito provincial, el trabajo presenta información relevada en el interior de la provincia que ratifica la presunción de que, al menos en la provincia de San Luis -aunque sería razonable suponer que ocurre lo propio en otras provincias- la Encuesta Permanente de Hogares releva la información en las ciudades donde el problema se presenta con menor intensidad. De ninguna manera se infiere aquí que ésta sea una decisión deliberada, las razones sin duda que han fundamentado esa estructura de la Encuesta son de orden técnico. No obstante, debe tenerse en cuenta esta limitación, dada la tendencia habitual de generalizar el comportamiento del problema medido a toda la provincia y hablar en términos de “la provincia de San Luis tiene una tasa de desocupación de …”, en el mejor de los casos ese comportamiento está sucediendo en la mitad de la provincia.

Sin embargo, más allá del frío análisis de los datos y el margen de discusión que siempre existe en cuanto a qué miden y cómo miden, hay otro aspecto del tema que es de suma importancia y es cómo se visualiza tanto desde la ciudadanía como desde el gobierno el problema. La falta de trabajo es el principal problema que la gente señala, ya sea en forma inducida o espontánea, en las encuestas de opinión que se han realizado recientemente en la provincia.

Por otra parte, simultáneamente pareciera que en el imaginario puntano está aún arraigada la idea de que las crisis nacionales no alcanzarán su territorio. En el discurso oficial se sigue insistiendo en que el salto cuantitativo y cualitativo operado en las principales variables socioeconómicas, se ha consolidado y perdurará en el tiempo. De esta manera se minimiza el problema de la desocupación así como otros que tiene la provincia, actitud que es coherente con el estilo de gobierno imperante en la provincia de San Luis de fuerte contenido carismático caudillesco, propio del que estuvo vigente en América Latina durante el proceso de acumulación agro-exportador, que marca las relaciones entre la sociedad civil y el Estado y afecta fuertemente no sólo las relaciones políticas sino también las económicas y sociales. De esta manera, se resaltan los logros de una gestión de gobierno ocultando los problemas que en ella puedan existir, como una manera de mostrar al resto del país una gestión exitosa y carente de dificultades.

También debe tenerse presente que, simultáneamente, la estructura económica de la provincia se acerca a lo que fue en el resto del país el modelo de sustitución de exportaciones, esto se visualiza en el sentido que el sector sobre el que gravita la economía puntana es el manufacturero, apuntalado por la promoción industrial.

Esta combinación de situaciones política y económica que conceptualmente responde más a modelos que ya han sido superados en sus distintas esferas, al menos en una parte del territorio argentino, permite encender una luz de alarma respecto a qué sucederá con la situación ocupacional cuando los efectos de la pospromoción se hagan sentir y el avance del modelo de apertura profundice sus efectos.

Queda para el final un último interrogante para someter a la discusión, y es qué puede hacerse desde el interior del país para revertir o paliar los efectos de este problema.

Notas

(1) Alfredo Monza. Desigualdad y Exclusión. Cap. La situación ocupacional Argentina. Diagnóstico y perspectiva. UNICEF/ Losada. Año 1993.

(2) Francisco Delich. El desempleo de masas en la Argentina. Grupo Editorial Norma. S.A.Buenos Aires. 1997. Cap.2.

(3) Ibídem. Cap.2.

(4) Citado por Agnes Heller. Sociología de la Vida Cotidiana.

(5) Karl Polanyi. La Gran Transformación. Ed. Claridad. Buenos Aires. 1947.

(6) Delich. Op.Cit. Cap.2

(7) Ibídem. Cap 2.

(8) Ernesto A. Isuani y otros. El Estado Benefactor. Un Paradigma en Crisis. Ed. Miño, Dávila/Ciepp. Buenos Aires. 1991.

(9) Luis Beccaría y otro. Sin Trabajo. UNICEF/LOSADA. Buenos Aires. 1996.

(10) Dirección General de Planeamiento y Estadística y Censos. Provincia de San Luis. C.F.I.

(11) Dirección General de Planeamiento y Estadística y Censos. Provincia de San Luis.

(12) I.N.D.E.C. – Censo ’91. San Luis. Resultados Definitivos. Serie B.

(13) I.N.D.E.C. – Encuesta Permanente de Hogares.

(14) Relevamiento Poblacional y ocupacional de la ciudad de Justo Daract. Documento de Divulgación. Universidad Nacional de San Luis – Junio 1996. Becerra, María Evelyn y otros.

15) Caterberg y Asociados para la Fundación de Estudios del Desarrollo Social. Expectativas y demandas sociopolíticas de la población de San Luis. Buenos Aires. Febrero de 1997.

Bibliografía

  • Delich, Francisco. El desempleo de masas en la Argentina. Grupo Editorial Norma. S.A.Buenos Aires. 1997. Cap.2.

  • Beccaría, Luis y otro. Sin Trabajo. UNICEF/LOSADA. Buenos Aires. 1996.

  • Bustelo Eduardo, Minujin, Alberto. La Política Social Esquiva. UNICEF. Oficina Regional.

  • Bustelo Eduardo. Mimeo. El abrazo.

  • Heller, Agnes. Sociología de la Vida Cotidiana.

  • Isuani Ernesto A. y otros. El Estado Benefactor. Un Paradigma en Crisis. Ed. Miño, Dávila/Ciepp. Buenos Aires. 1991.

  • Monza, Alfredo. Desigualdad y Exclusión. Cap. La situación ocupacional Argentina. Diagnóstico y perspectiva. UNICEF/ Losada. Año 1993.

  • Polanyi, Karl. La Gran Transformación. Ed. Claridad. Buenos Aires. 1947.

  • Thurow, Lester. La guerra del siglo XXI. Ed. Javier Vergara Editor. 1992.

  • M.T.S.S. Revista del Trabajo. Formación Profesional. Año 1. Número 1. 1994.

  • I.N.D.E.C. – Encuesta Permanente de Hogares.

  • I.N.D.E.C. Censos Nacionales. Anuarios.

  • Dirección General de Planeamiento y Estadística y Censos. Provincia de San Luis. C.F.I.

  • Relevamiento Poblacional y ocupacional de la ciudad de Justo Daract. Documento de Divulgación. Universidad Nacional de San Luis – Junio 1996. Becerra, María Evelyn y otros.

  • Caterberg y Asociados para la Fundación de Estudios del Desarrollo Social. Expectativas y demandas sociopolíticas de la población de San Luis. Buenos Aires. Febrero de 1997.

 

La dinámica de la ocupación en la Provincia de San Luis en los ’90.

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